Retratos de la fragilidad


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Estos Retratos de la fragilidad fraguaron para reflejar la discapacidad (y la capacidad, que van de la misma mano) en imágenes que carecieran de la carga de prejuicios biempensantes o discriminadores habituales.

En la Fundación San Cebrián viven personas con discapacidad intelectual, muchos de edad avanzada, que necesitan diferentes apoyos para su vida cotidiana, quizás más apoyos y con más intensidad que aquellas personas que no presentan discapacidad alguna.

Los retratos obtenidos expresan emociones, sentimientos o actitudes comunes. No quieren ser, ni son, reflejo de figuras hieráticas que hayan posado para mostrarnos su importancia o su dignidad. El retrato arrastra desde tiempos inmemoriales la servidumbre de tener que exaltar la excelencia del personaje, su calidad y posición social. Por el contrario, en estos resalta lo efímero, la mirada fugaz, el estado de ánimo, situaciones que parecen no dejar huella, pero que, por eso mismo, son de uno y de todos, con acordada raíz humana de la que somos y nos sentimos partícipes, nos demos cuenta o no.

En un primer plano el proyecto pretende contribuir a la respuesta de una cuestión de fácil enunciado: Si la cara es el espejo del alma, ¿cómo distorsiona la discapacidad la expresión humana?; pero también cabe la pregunta inversa: Cómo, y desde qué supuestos, la carencia de discapacidad puede distorsionar esa misma expresión? Estos retratos no nos miran, ajenos sus protagonistas a la intención de quien quiere imponer una imagen de sí; los retratados se miran o interactúan entre ellos, más atentos al ser que a la apariencia, a la expresión de sí mismos en el instante que al deseo de proyectarse en un futuro que la imagen preserve. Cabe al fin una última pregunta, que se desgrana en otras: ¿qué vemos?, ¿cómo nos vemos en ellos?, ¿quién son y somos?


80_20130326_2896 como objeto inteligente-1 copia     La belleza es un don del que todos participamos. No siempre nos envuelve y acoge, pero todos, aun los más menesterosos, nos hemos sentido confortablemente arropados por ella, como el niño arropado por la madre que cuida el sueño de su pequeño.


20130326_3051 como objeto inteligente-1     Ya sea en el monte Olimpo o en cualquier cielo, el gozo es luz y va a lo más alto. ¿Dónde habita el sufrimiento?

En la tierra? Siendo así, nos humaniza.


61_20130326_2946 como objeto inteligente-1 copia     Para iniciarse en parar la mente, en la meditación trascendental, algunas disciplinas recomiendan controlar el flujo de la respiración. La técnica es simple, pero resulta difícil mantener la concentración en un ejercicio tan monótono. Se consigue parecido nivel de vacío de pensamientos limpiando unas simples lentes. Lamentablemente no todos los aspirantes a lamas son miopes.


20130418_3734 como objeto inteligente-1 copia     El grito de los mudos es un escándalo de gestos. Exige sobreactuación, expresarse con eficacia venciendo fuertes limitaciones.


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El silencio nos coloca en un espacio sin decorado; como el desierto, provoca emociones intensas y nos transforma.


72_20130313_2656 -3 copia     El diablo imita al hombre en una caricatura innoble. Por eso se le representa en antiguas pinturas como un mono, animal observador que aprende con rapidez la reproducción especular de los gestos.


40_20130326_2993 -2 copia     El cariño es un bien intangible, difícil de medir y evaluar. No ofrece dividendos canjeables. Puede ser imprevisible. Y sobre todo genera enormes expectativas.

No se puede vivir sin expectativas.


18_20130313_2642 como objeto inteligente-1 copia     ¡Qué tarea ingrata la de guardar silencio para que otros callen!


68_20130313_2600 como objeto inteligente-1 copia     La curiosidad del que no sabe y quiere experimentar exige esfuerzo y está llena de incertidumbre, pero también de promesas y aventura. Ulises envejeció en su barco. Sabemos que a la vuelta de Ítaca volvió a navegar.


5_20130313_2645     El canto puede expresar las emociones más sublimes, conmovernos, alegrarnos, entristecernos. Nos acompaña en el bautizo y en la plegaria de la muerte. Al envejecer podemos perder voz, memoria, pero persiste la influencia de la música.


101_20130326_2912 como objeto inteligente-1 copia     La alegría, como las manos: lo primero con lo que contactamos.


97_20130313_2590 como objeto inteligente-1 copia     El espejo devuelve una imagen de extraña simetría. En el espejo de los otros nos encontramos irreconocibles.


88_20130402_3468 como objeto inteligente-1 copia     La especie humana es la única que adopta a otras especies. Necesita ampliar el campo de sus afectos aun sin un fin utilitario.


44_20130326_3069 como objeto inteligente-1 copia     Sin tamices llega el disfrute a través de los sentidos. Y sin embargo, qué alivio cuando estos se adormecen.


48_20130326_2970 -2 copia     En la cumbre descargan con más fuerza las tormentas. Se puede proteger de los golpes la cabeza, de algunos golpes, pero siempre es una zona atormentada.


58_20130418_3666 como objeto inteligente-1 copia     «Ella me quiso, a veces yo también la quería», escribió Pablo Neruda.


15_20130418_3741 como objeto inteligente-1     Si hay un gesto social, es la sonrisa. Seguramente es el primer gesto que aprendemos; por eso lo reproducimos con tanta eficacia; está en la base de nuestra conducta social. La sonrisa tiene siempre dirección y sentido.


20130313_2505 como objeto inteligente-1     En la oscuridad, en la soledad, se esconde la desconfianza.


20130418_3629 como objeto inteligente-1     Ahí están los demás, la gente, mirando como tú miras. Siempre hay alguien al otro lado.


7_20130320_2786 como objeto inteligente-1 copia     El director de orquesta marca el ritmo, el tiempo en que cada nota vibra y fluye; y también, con ayuda del músico, la intensidad emotiva del sonido.

La dosificación de los silencios y el flujo de las palabras condicionan el ánimo del interlocutor tanto como el significado.

Todos tenemos un ritmo propio, un tempo acorde a nuestra edad, estado y temperamento. Sintonizar cuando hay limitaciones es también una cuestión de ritmo.


37_20130326_2979 como objeto inteligente-1     Muy conocido fue el poema de Cavafis que señala la importancia del viaje y la disposición y el ánimo que lo motiva, no tanto el fin que se espera alcanzar: «Cuando partas hacia Ítaca pide que tu camino sea largo y rico en aventuras y conocimiento».


31_20130326_3032 como objeto inteligente-1 copia      Edipo se autoinflinge la ceguera cuando comprende el horror que ha desencadenado. Su drama no admite consuelo. Su mirada ya no se cruza con nada ni nadie, porque ha quedado oscurecida por la vergüenza.


10_20130326_2851 como objeto inteligente-1 copia

¡La piedra de la locura! En algún momento alguien pensó que se podía extraer. Nada mejor que suponer un espacio físico en donde contenerla para extirparla. La locura es una enfermedad con un largo recorrido que anida en el tiempo y en el espacio de quien la sufre.

También es una enfermedad social. Y de ahí tampoco es fácil extirparla.


64_20130402_3411 como objeto inteligente-1 copia     No poseemos casi nada: nuestra vida, el afecto de unos pocos y, quizás, un perrito.


27_20130402_3439 como objeto inteligente-1 copia     ¡El mejor modo de escuchar un grito, una severa amonestación, es el silencio absoluto!


20130402_3440 como objeto inteligente-1 copia     Hay palabras que son los ladrillos de un muro sin significado. El entendimiento se inicia con una sonrisa y tomando la mano. La comunicación rara vez se inicia hablando.


59_20130418_3646 bn-1 copia     La complicidad en la conversación entre amigos admite la exageración desproporcionada. Los guisos con sal son más sabrosos.


99_20130418_3766 como objeto inteligente-1 copia     La coquetería es también un gesto de pura amabilidad, un modo de embellecer aquello que nos rodea.


69     ¿Enfrentarse implica dar la espalda?


100_20130418_3751 como objeto inteligente-1 copia     La risa es un don innato, mana de la alegría. También surge sin imitación; no es necesario aprender el gesto. Los ciegos de nacimiento sonríen expresando su estado de bienestar, su agradecimiento y afecto.


73     Señales: verde, rojo, ámbar.

Los semáforos son claros, aunque haya daltónicos.